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Esguinces

Esguince

Esguince

Un esguince (comúnmente conocido como torcedura) es una lesión de los ligamentos que rodean y estabilizan una articulación. Se presenta en accidentes en los cuales estos ligamentos se estiran más allá de su capacidad y se rompen parcial o totalmente.

El esguince se puede presentar en cualquier articulación que tenga ligamentos que la estabilicen. Los esguinces más comunes son los siguientes:

  • Del tobillo
  • De muñeca o dedos
  • De codo
  • De la rodilla
  • Del medio pie.
  • De columna vertebral (cervical, dorsal y/o lumbar)

Existen diversas clasificaciones de los esguinces, la mayoría de ellas basadas en los signos y síntomas que presenta el paciente. En los esguinces más leves la ruptura de los ligamentos es parcial y el paciente tiene poco dolor y la limitación de sus actividades es leve o moderada. En los esguinces más severos el dolor es intenso y pueden estar presentes fracturas o luxaciones en la zona afectada, la limitación funcional es total de la zona afectada.

.Las radiografías nos ayudan a valorar algunos signos indirectos de la lesión de los tejidos blandos y a descartar fracturas o luxaciones, el estudio de imagen más adecuado para determinar el grado de ruptura de los ligamentos es la Resonancia Magnética Nuclear, sin embargo esta no suele ser necesaria.

El método RICE (por sus siglas en inglés: Rest, Ice, Compression and Elevation) es útil como medida de primeros auxilios ante estas lesiones

El Reposo evita utilizar la zona afectada disminuyendo el dolor y evitando que la lesión empeore.

El hielo es un excelente antinflamatorio, produce vasoconstricción en la zona aplicada y disminuye el dolor.

La prompresion moderada nos ayuda a que la zona afectada no se inflame tanto, esta debe permitir una adecuada circulación sanguínea.

La elevación permite disminuir la inflamación de la zona afectada y así disminuir el dolor.

Es importante la valoración por un médico traumatólogo para el tratamiento adecuado de estas lesiones, las cuales pueden requerir de medicamentos analgésicos/antinflamatorios, inmovilizaciones con yesos, férulas o aparatos ortopédicos. Se debe dar seguimiento a estas lesiones para poder reintegrarse a las actividades cotidianas tras un programa de terapia física y rehabilitación con el fin de evitar secuelas.