Hernia de Disco Intervertebral

Las hernias consisten en la protrusión o extrusión del contenido pulposo de alguno de los discos intervertebrales, los discos intervertebrales son estructuras fibrocartilaginosas que se encuentran entre los huesos que forman la columna vertebral, llamadas vértebras; estos discos en conjunto con las vértebras, músculos y ligamentos, ayudan en la funciones de carga y movilidad de  toda la columna vertebral, por diversas razones, tales como, cargas excesivas o repetitivas, traumatismos por caídas o accidentes y el mismo proceso de envejecimiento del cuerpo, así como la coexistencia de enfermedades como obesidad, diabetes, sedentarismo y tabaquismo, el anillo fibroso del disco intervertebral se debilita y se fisura, permitiendo que su contenido pulposo protruye o se extruye del mismo. a lo que llamamos hernia.

Este simple hecho, es motivo suficiente para producir dolor, espasmo muscular y rigidez en la zona en que se haya producido la lesión, ya sea en el cuello o la espalda baja, en algunos casos, esta hernia de disco puede comprimir a las raíces nerviosas que se se dirigen desde la médula espinal hacia los brazos y/o piernas, produciendo que el dolor se irradie a dichas extremidades como una sensación de descarga eléctrica, entumecimiento, hormigueo, pesadez y debilidad, en el caso de los brazos  este síntoma es llamado cervicobraquialgia y en el caso de las piernas es comúnmente llamado ciática.

La gran mayoría de las hernias pueden tratarse con reposo, analgesicos y fisioterapia, sin embargo, algunas producen síntomas muy intensos por lo que puede requerir de procedimientos quirúrgicos.

En los procedimientos quirúrgicos existen varias opciones, tales como, terapia intradiscal electrotérmica, cirugía por vía endoscópica, cirugía mínima invasiva y cirugía convencional. Es muy importante valorar e individualizar cada caso para ver cual es la mejor opción.